29 abril, 2021

Leonardo Páez - La Jornada - CDMX

¿LA FIESTA EN PAZ?
Ante dudosos modernizadores, un ganadero con valor civil levanta la voz

En días pasados mensajeros del falso cambio externaron en Zacatecas propuestas para implementar novedosos adminículos en supuesto beneficio del espectáculo, sin que nada se cuestionara, hospitalarios que somos. Sin embargo, en reciente artículo el ganadero y escritor Carlos Castañeda externó otra perspectiva de las cosas. Aquí una síntesis de su inteligente y oportuno texto:

¿LA FIESTA EN PAZ?
Urge unidad de taurinos a partir de consensos honestos con objetivos claros

“Si de verdad queremos que resurja una fiesta de toros renovada, popular y pública, no en torres de marfil exclusivas y excluyentes, se tiene que convocar, a la brevedad y sin pretextos ya que hasta ahora no se han hecho, a debates a puerta cerrada entre los profesionales de la industria taurina, no sólo poderosos o famosos, sino con cuantos estén directamente interesados en que esto recupere la grandeza y el atractivo que la caracterizaron durante décadas”.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Gatopardismo es, más en época de elecciones, el afán de aparentar que todo cambia para que en el fondo nada cambie.

El jubilado obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, de apenas 84 años, anunció su intención de contender por una diputación local a invitación del nuevo partido Fuerza por México –de centro-izquierda, eh–, una de las creaciones del incansable Pedro Haces Barba, ¿aún senador suplente por Morena, ex senador o ambos a la vez?, quien, al igual que Onésimo, es aficionado a los toros, pero además líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, pero además empresario taurino internacional, pero además impulsor de toreros, pero además ganadero de bravo, pero además presidente de la Asociación Mexicana de Tauromaquia, pero además eficiente gestor ante el gobernador de Sinaloa para que levantara la prohibición a las corridas de toros en ese estado.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Dos políticos mexicanos metidos a taurinos, hoy

Nunca acabará de lamentar la clase política mexicana uno de sus descuidos más graves al sumarse al despeñadero neoliberal: haber dejado en manos de particulares, con poder económico pero sin perspectiva sociocultural, la rica tradición taurina del país, pues al plegarse –escoja partido– a las ordenanzas del pensamiento único debilitaron la fiesta de los toros como patrimonio cultural inmaterial, descuidaron el apoyo al campo bravo como sustento de valores identitarios y desprotegieron a amplias capas de la población involucradas en el desarrollo de la función taurina, entorpeciendo la sana continuidad de la misma.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El tapadismo de los taurinos

Si bien el taurino es el supuesto profesional que vive de y para el desarrollo, fortalecimiento y promoción de la fiesta de los toros, involucrado según su especialidad en todo lo que pueda beneficiarla como patrimonio cultural de algunos pueblos, en la práctica suele caracterizarse por su afán mercantilista –mercaderes, mercancías y utilidades inmediatas– generalmente de espaldas a la naturaleza de la propia fiesta y del público, desentendiéndose no sólo del espectáculo, sino del toro bravo, atendiendo a las indicaciones de otros taurinos, como empresarios, apoderados, diestros que figuran y comunicadores, hasta hacerlo un negocio redituable para ellos, no para la fiesta de los toros.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El fantasma de Barcelona y las grises gestiones

Entre otros significados, la palabra fantasma quiere decir “amenaza de un riesgo inminente o temor de que sobrevenga”. En materia taurina, el fantasma de Barcelona, lejos de ser el nombre de una novela o de un bar constituye la amenaza real de prohibiciones, fomentadas por una clase política mermada de sensibilidad social y perspectiva cultural pero postrada ante las consignas del pensamiento único y la falsa humanización, por no hablar de afanes independentistas.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El silencio de los taurinos // García Lorca y Pepe Alameda, amigos

¿De quién es la fiesta de los toros? Pareciera que de nadie, dado el silencio de los sectores taurinos de México, preocupados desde el comienzo de la plandemia más que de la suerte del espectáculo de no molestar ni con el pétalo de una petición a ninguna instancia de gobierno, no se diga con una propuesta tan sustentada como urgente. Pareciera también que la consigna es no hacer olas, menos insistir en la necesidad de dar festejos presenciales con todos los requisitos sanitarios que se quieran. Pareciera, en fin, que hay intereses comunes entre las élites política y taurina como para afectar su relación con demandas inoportunas, incluso en los estados donde se declaró a la tauromaquia patrimonio cultural inmaterial.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Nada más revelador del prolongado autoengaño que aprovecharse de una historia, unas filmaciones de faenas memorables y un aniversario para poder festejar logros y éxitos que la realidad reciente, sin contar la pandemia, se ha encargado de desmentir, ya sin el apoyo ni la asistencia de un público que acabó por no encontrar proporción entre lo que pagaba y lo que recibía en el magno escenario de la Plaza de Toros México.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Un amigo español envía este Manifiesto de aficionados por una fiesta íntegra, auténtica y justa, que comparto con el lector: “La fiesta de los toros es, desde tiempo inmemorial, la favorita de un gran número de ciudadanos, constituyendo en la actualidad un valioso patrimonio artístico y cultural de cuya pervivencia todos somos, en mayor o menor medida, responsables. Como fiesta viva y por tanto sujeta a los vaivenes de los tiempos, merece una atención especial de parte de todas aquellas personas, colectivos o instituciones de cuya actuación dependa, de manera directa o indirecta, su porvenir.

¿LA FIESTA EN PAZ?

El oportunismo, el arribismo y el cinismo son parte de la herencia ideológica del prian, esa gata revolcada que convierte la política en negocios, en pingües negocios. A saber cuáles trae entre manos la imaginativa alcaldesa de la capital poblana, que no obstante jugarle a la izquierda y al progresismo no tiene empacho en hacerle el caldo gordo al pensamiento único y, de paso, como sin querer queriendo, al Consenso de Washington, ese acuerdo unilateral que desde el mancillado capitolio le dicta a los países de Latinoamérica cómo deben comportarse, qué permitir y qué prohibir a su ciudadanía, manipulada hace décadas y con la plandemia, peor.

¿LA FIESTA EN PAZ? De Caracas y Quito a Washington, pasando por Puebla

Sale peor el remedio que la enfermedad, es decir, que aquello que se identifica como problema y se pretende solucionar, si no va acompañado de la necesaria información y criterio, el resultado será empeorar lo que se quería enmendar. Poco importan los propósitos, por nobles o justicieros que se pretendan, que si no hay una percepción amplia del asunto a resolver, de los factores y sectores involucrados, de la responsabilidad de unos y otros y del impacto social del supuesto remedio, pues el tiro sale, irremediablemente, por la culata.

¿LA FIESTA EN PAZ?

¿A quién beneficia extranjerizar la fiesta brava de México? / Invertir sin complejo
Hay noticias trascendentes que tienen mala suerte, que a pesar de la importancia de su contenido son condenadas a la indiferencia, incluso de los sujetos directamente involucrados. Ningún sector de la industria taurina de México osó externar la menor opinión o herir con el pétalo de un calificativo el torpe logro más reciente del monopolio taurino –inquilino de la Plaza México hasta principios de 2021 y propietario del resto de las plazas más importantes del país–:

¿LA FIESTA EN PAZ?

Toros y políticos: similitudes y reciprocidades // Zacatecas, nueva toma
Más que indignar conmueve. Sus esfuerzos y metas, por lo general inalcanzables, resultan inversamente proporcionales a sus logros, a considerable distancia de lo que se propusieron y plantearon públicamente, pues seguro se conforman con la recompensa de sus ardores antes que con los buenos resultados.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Una opinión polémica // ¿El día de cuál raza? // Apunte de Ernesto de Luna
Como toda opinión interesante, la externada la semana pasada en este espacio por el doctor en historia y perspicaz aficionado Jesús Flores Olague sobre los dos carteles en Zacatecas, con reses de Piedras Negras y José Julián Llaguno, creó polémica al afirmar que Fortes es el pundonor y la valentía, pero le ha faltado cabeza para estar en la cara del toro.

¿LA FIESTA EN PAZ?

¿Qué oferta de espectáculo atraerá al gran público? Sobran toros con edad, faltan toreros con intensidad y empresas imaginativas

Si los estadios serán reabiertos a 30 por ciento de su capacidad, ¿qué espera el monopolio taurino para empezar a reabrir sus plazas, acostumbrado como está a soportar pobres entradas?, se pregunta el doctor en historia Jesús Flores Olague, y agrega:

¿LA FIESTA EN PAZ?

El duopolio taurino buscó el control de la fiesta más que la satisfacción del público, advirtió hace 20 años Guillermo H. Cantú
No ha sido la reflexión en voz alta lo que caracteriza a la fiesta brava de México en décadas recientes. Tampoco un debate de altura en el que los diferentes sectores de la industria taurina se atrevieran a poner sus cartas sobre la mesa con el propósito de sumar esfuerzos y reencauzar rumbos hacia una menor dependencia y una mayor competitividad nacional e internacional en lo taurino.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Guillermo H Cantú, una sustentada voz de alerta que nadie quiso escuchar
Parafraseando a los 650 intelectuales preocupados que recién firmaron un complacido desplegado, en el submundo de los toros podría decirse, sin temor a exagerar, que la libertad de expresión taurina está bajo asedio por sucesivos monopolios; con ello continúa amenazada la preservación de la tauromaquia como patrimonio cultural inmaterial de México, incluso sin el condicionado apoyo de la invocada Unesco.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Hubo una independencia genuina que se ha convertido en dependencia deliberada: Jesús Flores

Entre los insólitos vivas de la ceremonia de El Grito, el pasado 15 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo a bien exclamar: ¡Viva la grandeza cultural de México!, aunque aún sea notorio el contraste entre la observancia oportuna de políticas culturales que sustenten y refuercen esa grandeza.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Tal vez la pandemia hará que entendamos cosas que antes no podíamos ni imaginar

Aficionada y escritora, Gale (www.trippolar.com) comparte este aleccionador texto: “Mi familia tiene ganadería desde antes que existieran las fotos. Así que, al menos en mi caso, no es cuestión de elección. Mis hijas van al rancho y sólo una vez fueron a una novillada.

¿LA FIESTA EN PAZ?

¿Qué hacer con la tradición taurina de México? // Especialistas sorprendidos

La pregunta de arriba es correcta, pues plantearse ¿qué hacer con la fiesta brava de México? ya fue respondida a lo largo de las últimas tres décadas por los empresarios taurinos más adinerados de la historia, con unos recursos proporcionales a su falta de sensibilidad, pobre percepción de la grandeza del toreo, apuesta por el toro joven y dócil, amiguismo, dependencia de diestros extranjeros, ninguneo de nacionales con cualidades, tacaña promoción de la fiesta