25 julio, 2021

Leonardo Páez - La Jornada - CDMX

¿LA FIESTA EN PAZ?
¿Qué ofrecerán los taurinos a las nuevas generaciones?, pregunta una restaurantera y aficionada de altos vuelos

¡Qué maravilla ver una mujer hermosa que ya lo era hace 40 años! Con una belleza intemporal y una expresión segura y gozosa porque desde siempre ha sabido decirle sí a la vida, de sólida trayectoria empresarial, administrativa y motivacional, poseedora de una notable cultura gastronómica, de una valiosa experiencia profesional y de trato refinado y gentil con los clientes del prestigiado restaurante, Estoril, uno de los mejores del continente, Diane Martin es, además, una inteligente aficionada a la fiesta de los toros, por influencia familiar y por convicción personal.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Que 495 años no es nada // El espectáculo más antiguo de México

De noche les pasó a los taurinos del país que el jueves 24 de junio se cumplieron, apenas, 495 años de que se celebró el primer festejo taurino en México, prueba fehaciente de que el pensamiento único y el Consenso de Washington han hecho mella en la memoria de muchos pueblos, incluidos aquellos sujetos directamente involucrados en la preservación y el fortalecimiento de determinadas tradiciones. Bueno, a dos aficionados pensantes, no.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Evocación taurófila de Ramón López Velarde

Ayer se conmemoró el centenario luctuoso de un inmenso poeta mexicano insuficientemente difundido, no entre especialistas sino entre profanos urgidos de buena poesía en medio de tanta basura. Si bien hubo una época en que los niños crecieron sin televisión ni Internet lograron no obstante desarrollar sus talentos, hasta convertirse, por ejemplo, en referencias creadoras y en lectura obligada para las generaciones siguientes, aunque esas tecnologías de relativa información y dudosa comunicación mal se ocupen de promover y difundir el arte de hacer y de leer poesía.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Urge devolverle a la sociedad la fiesta de los toros: Alejandra Carvajal

“Una acertada gestión política se refuerza si atina a fortalecer, puntual y eficazmente, las tradiciones de la sociedad que pretende gobernar. Durante las pasadas décadas las autoridades de todos los niveles, salvo excepciones, se han ido desentendiendo de la vigilancia y estímulo a una de nuestras tradiciones como lo es la fiesta de los toros, lo que erróneamente se ha aprovechado para gestionar un espectáculo privado, no sólo de imaginación y empatía con la gente, sino de paulatino despojo de esa tradición a la sociedad que la forjó. Por eso urge que los taurinos le devuelvan esa fiesta a la sociedad mexicana, saturada de espectáculos iguales a los del resto del mundo, es decir, sin la originalidad y grandeza de la tauromaquia.”

¿LA FIESTA EN PAZ?
Partidos sin arrimarse // Un 20 de mayo, Gaona y Arruza nacieron a la inmortalidad

Hará unos 40 años que los partidos políticos de algunos países empezaron a desentenderse de la tradición taurina de éstos, sabedores de que el Consenso de Washington y el pensamiento único ven con buenos ojos y mejores subsidios a las organizaciones que coquetean con los postulados animalistas y el falso humanismo, habida cuenta de que hoy las ideologías se inclinan según los donativos, incluidos los grupos de presión llamados antitaurinos y sin tomar en cuenta al impresentable Partido Verde Ecologista.

¿LA FIESTA EN PAZ?
José Gómez Gallito y su multiplicada mala suerte post mortem

Penosa realidad: nuestra baraja no cuenta con un solo diestro taquillero, menos con un Canelo Álvarez capaz de convocar no a 70 mil, sino a 30 por ciento de la capacidad total de las plazas. Más que la pandemia ha sido la magra cosecha de cuantos, sin idea, han pretendido hacer fiesta en los pasados 30 años, y junto con la bravura y la competencia frente a ésta, también sacaron al público de las plazas.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Ante dudosos modernizadores, un ganadero con valor civil levanta la voz

En días pasados mensajeros del falso cambio externaron en Zacatecas propuestas para implementar novedosos adminículos en supuesto beneficio del espectáculo, sin que nada se cuestionara, hospitalarios que somos. Sin embargo, en reciente artículo el ganadero y escritor Carlos Castañeda externó otra perspectiva de las cosas. Aquí una síntesis de su inteligente y oportuno texto:

¿LA FIESTA EN PAZ?
Urge unidad de taurinos a partir de consensos honestos con objetivos claros

“Si de verdad queremos que resurja una fiesta de toros renovada, popular y pública, no en torres de marfil exclusivas y excluyentes, se tiene que convocar, a la brevedad y sin pretextos ya que hasta ahora no se han hecho, a debates a puerta cerrada entre los profesionales de la industria taurina, no sólo poderosos o famosos, sino con cuantos estén directamente interesados en que esto recupere la grandeza y el atractivo que la caracterizaron durante décadas”.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Gatopardismo es, más en época de elecciones, el afán de aparentar que todo cambia para que en el fondo nada cambie.

El jubilado obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, de apenas 84 años, anunció su intención de contender por una diputación local a invitación del nuevo partido Fuerza por México –de centro-izquierda, eh–, una de las creaciones del incansable Pedro Haces Barba, ¿aún senador suplente por Morena, ex senador o ambos a la vez?, quien, al igual que Onésimo, es aficionado a los toros, pero además líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, pero además empresario taurino internacional, pero además impulsor de toreros, pero además ganadero de bravo, pero además presidente de la Asociación Mexicana de Tauromaquia, pero además eficiente gestor ante el gobernador de Sinaloa para que levantara la prohibición a las corridas de toros en ese estado.

¿LA FIESTA EN PAZ?
Dos políticos mexicanos metidos a taurinos, hoy

Nunca acabará de lamentar la clase política mexicana uno de sus descuidos más graves al sumarse al despeñadero neoliberal: haber dejado en manos de particulares, con poder económico pero sin perspectiva sociocultural, la rica tradición taurina del país, pues al plegarse –escoja partido– a las ordenanzas del pensamiento único debilitaron la fiesta de los toros como patrimonio cultural inmaterial, descuidaron el apoyo al campo bravo como sustento de valores identitarios y desprotegieron a amplias capas de la población involucradas en el desarrollo de la función taurina, entorpeciendo la sana continuidad de la misma.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El tapadismo de los taurinos

Si bien el taurino es el supuesto profesional que vive de y para el desarrollo, fortalecimiento y promoción de la fiesta de los toros, involucrado según su especialidad en todo lo que pueda beneficiarla como patrimonio cultural de algunos pueblos, en la práctica suele caracterizarse por su afán mercantilista –mercaderes, mercancías y utilidades inmediatas– generalmente de espaldas a la naturaleza de la propia fiesta y del público, desentendiéndose no sólo del espectáculo, sino del toro bravo, atendiendo a las indicaciones de otros taurinos, como empresarios, apoderados, diestros que figuran y comunicadores, hasta hacerlo un negocio redituable para ellos, no para la fiesta de los toros.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El fantasma de Barcelona y las grises gestiones

Entre otros significados, la palabra fantasma quiere decir “amenaza de un riesgo inminente o temor de que sobrevenga”. En materia taurina, el fantasma de Barcelona, lejos de ser el nombre de una novela o de un bar constituye la amenaza real de prohibiciones, fomentadas por una clase política mermada de sensibilidad social y perspectiva cultural pero postrada ante las consignas del pensamiento único y la falsa humanización, por no hablar de afanes independentistas.

¿LA FIESTA EN PAZ?
El silencio de los taurinos // García Lorca y Pepe Alameda, amigos

¿De quién es la fiesta de los toros? Pareciera que de nadie, dado el silencio de los sectores taurinos de México, preocupados desde el comienzo de la plandemia más que de la suerte del espectáculo de no molestar ni con el pétalo de una petición a ninguna instancia de gobierno, no se diga con una propuesta tan sustentada como urgente. Pareciera también que la consigna es no hacer olas, menos insistir en la necesidad de dar festejos presenciales con todos los requisitos sanitarios que se quieran. Pareciera, en fin, que hay intereses comunes entre las élites política y taurina como para afectar su relación con demandas inoportunas, incluso en los estados donde se declaró a la tauromaquia patrimonio cultural inmaterial.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Nada más revelador del prolongado autoengaño que aprovecharse de una historia, unas filmaciones de faenas memorables y un aniversario para poder festejar logros y éxitos que la realidad reciente, sin contar la pandemia, se ha encargado de desmentir, ya sin el apoyo ni la asistencia de un público que acabó por no encontrar proporción entre lo que pagaba y lo que recibía en el magno escenario de la Plaza de Toros México.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Un amigo español envía este Manifiesto de aficionados por una fiesta íntegra, auténtica y justa, que comparto con el lector: “La fiesta de los toros es, desde tiempo inmemorial, la favorita de un gran número de ciudadanos, constituyendo en la actualidad un valioso patrimonio artístico y cultural de cuya pervivencia todos somos, en mayor o menor medida, responsables. Como fiesta viva y por tanto sujeta a los vaivenes de los tiempos, merece una atención especial de parte de todas aquellas personas, colectivos o instituciones de cuya actuación dependa, de manera directa o indirecta, su porvenir.

¿LA FIESTA EN PAZ?

El oportunismo, el arribismo y el cinismo son parte de la herencia ideológica del prian, esa gata revolcada que convierte la política en negocios, en pingües negocios. A saber cuáles trae entre manos la imaginativa alcaldesa de la capital poblana, que no obstante jugarle a la izquierda y al progresismo no tiene empacho en hacerle el caldo gordo al pensamiento único y, de paso, como sin querer queriendo, al Consenso de Washington, ese acuerdo unilateral que desde el mancillado capitolio le dicta a los países de Latinoamérica cómo deben comportarse, qué permitir y qué prohibir a su ciudadanía, manipulada hace décadas y con la plandemia, peor.

¿LA FIESTA EN PAZ? De Caracas y Quito a Washington, pasando por Puebla

Sale peor el remedio que la enfermedad, es decir, que aquello que se identifica como problema y se pretende solucionar, si no va acompañado de la necesaria información y criterio, el resultado será empeorar lo que se quería enmendar. Poco importan los propósitos, por nobles o justicieros que se pretendan, que si no hay una percepción amplia del asunto a resolver, de los factores y sectores involucrados, de la responsabilidad de unos y otros y del impacto social del supuesto remedio, pues el tiro sale, irremediablemente, por la culata.

¿LA FIESTA EN PAZ?

¿A quién beneficia extranjerizar la fiesta brava de México? / Invertir sin complejo
Hay noticias trascendentes que tienen mala suerte, que a pesar de la importancia de su contenido son condenadas a la indiferencia, incluso de los sujetos directamente involucrados. Ningún sector de la industria taurina de México osó externar la menor opinión o herir con el pétalo de un calificativo el torpe logro más reciente del monopolio taurino –inquilino de la Plaza México hasta principios de 2021 y propietario del resto de las plazas más importantes del país–:

¿LA FIESTA EN PAZ?

Toros y políticos: similitudes y reciprocidades // Zacatecas, nueva toma
Más que indignar conmueve. Sus esfuerzos y metas, por lo general inalcanzables, resultan inversamente proporcionales a sus logros, a considerable distancia de lo que se propusieron y plantearon públicamente, pues seguro se conforman con la recompensa de sus ardores antes que con los buenos resultados.

¿LA FIESTA EN PAZ?

Una opinión polémica // ¿El día de cuál raza? // Apunte de Ernesto de Luna
Como toda opinión interesante, la externada la semana pasada en este espacio por el doctor en historia y perspicaz aficionado Jesús Flores Olague sobre los dos carteles en Zacatecas, con reses de Piedras Negras y José Julián Llaguno, creó polémica al afirmar que Fortes es el pundonor y la valentía, pero le ha faltado cabeza para estar en la cara del toro.