16 septiembre, 2021

Pepello

LA PRIMERA VEZ.

En la primavera de 1954, Mi amigo ‘El Güero’ que compartía conmigo la afición a los toros y que era vecino del barrio donde vivía con unos tíos, me invitó a su casa en Arandas, en los Altos de Jalisco. Y previo permiso de la autoridad, allá fuimos.

En Jalisco todo fue novedad y fui de sorpresa en sorpresa.

Para empezar la tierra era colorada.

Lo primero fue ir a la leche caliente, directo de la ubre de la vaca, a las cinco de la mañana