15 junio, 2021

Ramón Francisco Ávila Rivera. "Yiyo"

LA OPINION DE RAMÓN FRANCISCO ÁVILA RIVERA, “YIYO”.

Periodistas que derraman tinta cobrada más no dorada, como textos rimbombantes mal leídos para que se escuchen bonitos sin algo que decir. Ahora que es demasiado tarde entran al quite de lo indefendible en una fiesta brava, que pasó de fiesta a pachanga, de brava a mansa y de negocio a trinquete. Esto es algo que no se puede aguantar.

El maestro Rafael de Paula dijo que “el soplo era el soplo” o el duende pa´torear, incluso hasta el pellizco si acaso hablamos de lo más puro en el toreo: lo natural, que salta de la inspiración, sin temer al miedo, mucho menos al qué dirán.

Dejémonos de posturas y al Toro.

RECUERDOS DE MI NIÑEZ.

Apenas las fiestas de navidad, año nuevo, vacaciones escolares, regalos con moño y baterías incluidas, habían contagiado de alegría el rumbo de los altos de la casa paterna cuando se llegaba la fecha del seis de enero, día de ir a los toros en la “San Marcos”, a ver a los niños becerristas.