PASADAS ANECDOTAS… EL MIEDO ES COSA DE HOMBRES… ¿Y MI PAPÁ?…

Antonio Álvarez-Barrios, ex monosabio de “Las Ventas”, hoy reconocido periodista y abogado, platica en una conferencia en Madrid, la siguiente anécdota, en realidad son varias pero esta es la más patética, que vale la pena comentarla ya que pinta de cuerpo entero las que se pasan en el patio de cuadrillas, máxime si es el de Madrid… “A punto de partir plaza se encontraban cierta tarde tres novilleros, el de azul pavo y oro fumaba nervioso al momento que llega su señor padre y como respaldo moral solo le pregunta… ¿Que tal el animo?. A lo que este le responde que todo en orden, tranquilo y en santa paz, solo le inquieta el saber si su señor padre le acompañara al callejón pues no lo encuentra por ningún lado… Cómo lo ve, ¿se pasara mal ese momento?… No se pasa mal, se la pasa fatal pero se saborea, sé esta ahí por gusto y puedo asegurar que el mayor temor en esos momentos es el fracasar, las heridas pasan a un segundo o tercer termino, el verse mal es lo peor. Cuenta también como se las gastan para entrar en tardes importantes en que el boletaje esta agotado y vea usted lo que es el doble ingenio, uno para entrar y el otro para salir… de la bronca al ser descubierto y se la comparto tal cual. “No hace mucho uno apareció vestido de banderillero, le dejaron pasar, pero en el patio de cuadrillas se descubrió que el matador para el que pretendidamente iba a torear, ya llegaba con sus subalternos. Cuando le preguntaron qué pintaba él allí, espetó. “Bueno, yo solo me he ofrecido “como sobresaliente de subalternos” ya que la corrida esta muy fuerte”. Una más… Por radio se comentaba la corrida en turno y la cornada, en el primer toro, de uno de los actuantes a lo que casi de inmediato se presento un hombre en la puerta principal que decía ser el padre del torero herido y desde luego que de inmediato le dejaron pasar. El problema se “agravo”, y en parte se aclaro, al llegar “un segundo progenitor”, quien después de identificarse correctamente, paso a ver al herido. Por el mismo desconcierto causado en el ruedo, en el tendido se perdió el primero, pero falso padre de quien era operado en la enfermería, la corrida continuaba con un gorrón, habilidoso espectador de mas en las gradas. El ingenio aflora en toda actividad y en los cosos no es la excepción, así esté de por medio la vida de los actores, como la tarde en que un infeliz “chaleta” que anda por ahí todavía, permaneció muy quieto de miedo, totalmente paralizado dentro de un burladero en la vieja plaza de Rincón de Romos, Aguascalientes, que no contaba con callejón, y al terminar la pachanguita con vacas pegó la carrera de su vida, le urgía desvestirse ya que prefirió soportar estar durante toda la tarde, parado “a la entrada” de un hormiguero, que salirle “al toro” en esta ocasión que les digo eran hembras rumiantes las que se trataban de lidiar. Hurgamos por todos lados para presentarles, muy próximamente, todo lo que encontremos de estas simpáticas y en veces tétricas historias.

Author: Claudia Lucía Esparza Vela

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