MAS ANECDOTAS…

Acababan de celebrarse las corridas de la feria de Córdoba. Rafael, “El Gallo”, regresaba en el tren a Sevilla. Durante el trayecto, en el pasillo del coche-vagón tropezó con un amigo que, desde Madrid, se dirigía también a la tierra de “La Giralda”. Tras saludarse efusivamente, recayó la conversación sobre las corridas de Córdoba. Fue el amigo preguntando a “El Gallo” por la actuación de todos los diestros que en ellas tomaron parte, así como el juego que había dado el ganado. En el cartel había participado “El Bomba”. Al fin le dijo: – Y tú, ¿qué tal has estado?. ¿Qué opinaba el público de tu actuación?. A lo que “El Gallo” contestó con seguridad. – Pues, mira, de mí sólo sé decirte que las opiniones quedaron divididas. – ¿Entre tú y “Bombita”? – preguntó el amigo. – No –respondió Rafael-. – ¡Que unos se han metío con mi madre… y otros con mi padre!.- ZAPATERO A TUS ZAPATOS… Cuando “Cuchares” se hizo ganadero, por cierto con penoso resultado, dijo un día al duque de Veragua. -Ahora vera usté lo que es criá toros güenos. Y el duque, encogiéndose de hombros, solo le contestó. -Desengáñate, “Curro”, las guitarras nunca las han hecho los guitarristas.- A LA “BENDITA” CARCEL … Las reacciones de los públicos presentes en una plaza de toros son muy dispares y en ellas influyen una gran cantidad de factores: las faenas, el tiempo, el ganado… Por ello, a menudo, se producen grandes manifestaciones de fervor popular en una plaza, tanto a favor como en contra de los actuantes. En esta ocasión, vamos a relatar una anécdota sucedida a Rafael Gómez “El Gallo” en Valladolid. Antiguamente, se tenía por práctica habitual anunciar seis toros para dos toreros, eran comunes las tardes de “mano a mano”. Habiendo matado “El Gallo” el primero de su lote, no había tenido el ilustre torero mucha suerte y su actuación había sido más bien gris. En esto que un espectador comenzó a increparle duramente a la muerte del toro y gritaba: – A la cárcel, a la cárcel con “El Gallo”… A lo que Rafael, consciente de que aún le quedaban dos toros encerrados, respondió. – ¿A la cárcel?… ¡Qué más quisiera yo… con lo que queda ahí dentro todavía! Y A PESAR DE TODO SE LLEVO EL DE 500 KILOS… El 12 de octubre de 1996 toreaban en un festival taurino en Palencia “Antoñete”, “El Niño de la Capea”, “Curro” Vázquez y “El Juli”. En los corrales había varios novillos y un toro con 500 kilos de bien y grande conformada morfología. Hay sorteo, al chico de 14 años le toca el toro. El resto de participantes comentan la conveniencia de cambiarlo para que al toro lo mate un matador de toros y no un novillero. Los alternantes encuentran prudente este cambio. Pero el becerrista se niega. Resultado del festival: “Antoñete”, “Capea” y Vásquez cortaron una oreja. “El Juli” le cortó las 2 orejas y el rabo al toro de 500 kilos. “EL JULI” Y SU MADRE… Hotel Río de Badajoz, junio de 1998. Hace más de dos horas que terminó la novillada. Un señor de mediana edad se acerca a doña Manoli Escobar de López y educadamente le dice: -¿Es usted la madre de “El Juli”, señora?. -Pues sí que lo soy, respondió ella… –Gracias pues señora…

Author: Claudia Lucía Esparza Vela

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