FELICES 90 AÑOS DEL MAESTRO RAMÓN REVELES

Justo un día 12 de diciembre del año de 1925 nace en un pueblo donde habría de criar una dama originaria de Aguascalientes, de apellido Prieto, al hijo que con el paso del tiempo, habría de convertirse en un gran artista, este de nombre Ramón hijo único de la dama aquicalidense quien al paso del tiempo hace que tome el apellido de su segundo esposo, el padrastro que asentado en el norteño poblado de Torreón en estado de Coahuila, le hereda su apellido, Reveles.

Así aunque no registrado su nacimiento en Torreón, Coahuila, es sin embargo hijo predilecto del norteño Torreón el gran artista de los pinceles Ramón Reveles Prieto, quien es conocido mejor en el ámbito artístico, como el pintor taurino de los murales de la Plaza México.

Hoy 12 de diciembre cumple sus 90 años muy bien vividos y disfrutados como nadie, un hombre que se forjó con el duro trabajo que la vida le tenía predestinado, ya que no fue una vida fácil la que el ahora gran maestro Ramón Reveles Prieto, tuvo que pasar para llegar a donde ahora es mundialmente conocido y reconocido en el arte pictórico, como uno de los grandes retratistas e inobjetable con sus obras taurinas que han rodado por el mundo y siguen ilustrando carteles aquí y allá.

Muchos oficios tuvieron que pasar por las manos de este gran artista de los pinceles antes de llegar a destacar como pintor. Desde su infancia el campo de las tierras norteñas le enseño lo duro que es sacarle provecho a la tierra madre, paso por uno, dos y más oficios para ganarse las primeras monedas y llevarlas a su casa, donde ya hacía falta sostener a la segunda familia que formó su madre al desaparecer el padre del niño Ramón, por sus medias hermanas y su madre había que trabajar en lo que fuera. Tuvo sin embargo en sus años juveniles la fortuna de ver lidiar toros en los ranchos aledaños a Torreón y pueblos circunvecinos, donde el gusanito del toro, le hizo probar suerte como novillero e irse a probarse corriendo la legua por varios años, donde hubo de todo, suerte y de la otra, también se tuvo que ganar la “oportunidad” de torear, siempre y cuando se tendría que medir en un ring contra un boxeador para que le dieran la oportunidad de poder torear al siguiente domingo y se enfrentó, como si fuera lo único en el mundo solo para vestir el terno de luces, alquilado obviamente, pero se la jugó aunque salió “noqueado” por el experto boxeador, pero el domingo en la tarde, ya estaba en el patio de cuadrillas listo para enfrentarse a lo que a él le gustaba, torear.

Al paso del tiempo y sabiendo que le gustaba dibujar y plasmar escenas de la fiesta brava, combinó otros oficios más y sus dibujos los cambiaba o por comida o por alguna bebida, pero siempre dibujando y empezando a pintar sin tener algún maestro que le enseñara las técnicas de la pintura. Fueron muchos oficios los que abarcaba antes de empezar a vender sus primero cuadros, fotógrafo de estudio, retocador, vendedor, cambiador de fierro por ropa, pintor de vitrinas de panaderías y decorador de stands, hasta que entre sus múltiples viajes por toda la república, se instaló en el poblado de Tijuana con el fin de ver si podía pasar del otro lado, cuando apenas la fronteriza ciudad empezaba a destacar en el ámbito turístico, y ahí tuvo la oportunidad de intercambiar conocimientos pictóricos con quienes se ganaban la vida pintando paisajes para los turistas y varios temas que gustaban entonces y la casualidad de Tijuana al tener dos plazas de toros, empezó a ilustrar carteles y además retrataba con sus pinceles a cuanto turista se le ponía frente a él por unos cuantos dólares.

Fue entonces cuando siendo empresario de la plaza de toros de Tijuana el Dr. Alfonso Gaona, vio parte de su obra e incluso ya algunos murales que le habían encargado en edificios de la ciudad, y le propuso venirse de nuevo a la capital donde ya había pasado angustias y desvelos en varios oficios, pero ahora para que pintara los murales que habrían de darle vida a la Monumental Plaza de Toros México, además de que le pintara a los toreros de la época para ilustrar los carteles de las plazas en sus temporadas. Y fueron no una ni dos pinturas taurinas, fueron más de cien pinturas las que pintó para el Dr. Gaona antes de realizar la gran obra que a la fecha está expuesta en la plaza de toros México, obra que fue creada por la imaginación del maestro Ramón Reveles y aprobada por quienes entonces fueron los empresarios de la plaza, el mismo Dr. Alfonso Gaona y el Lic. Alberto Bailleres González que le encomendaron la dura tarea de realizar los murales que por cierto, quedo inconcluso el número de pinturas, al tener que dejar pendientes a toreros que merecen estar en los muros de la Plaza Monumental.

Así la fama de Ramón Reveles se fue incrementando y a la fecha es tal vez uno de los más prolíferos pintores que a sus 90 años de edad cumpliéndose hoy día 12 de diciembre, ha pintado cientos de cuadros taurinos, cientos de paisajes y pinturas costumbristas y, casi se podrían contar en miles los retratos de todo tipo de personajes, tanto toreros, artistas, políticos y particulares que le han confiado sus pinturas, gracias a la maestría y técnica que él mismo creo sin tener maestros que le enseñaran a pintar y que a la fecha caracteriza al maestro Reveles un estilo singular, único que le separa de los grandes maestros de la pintura que estudiaron técnicas diversas en escuelas especializadas.

Largo sería escribir sobre la vida fructífera del gran maestro Ramón Reveles como pintor y más aún lo sería contando su vida como hombre, padre y maestro de generaciones que hoy afortunadamente todavía le podemos aprender de su bonhomía, de su entrega y de su pasión por vivir, por darle todo a quien se lo pide a cambio en ocasiones de no recibir nada y además de llevar una vida bohemia que solo él mismo podría explicar o tal vez, ni él lo podría relatar con ese carácter abierto y muy norteño, que además del buen humor que le es de suyo, no ha acumulado la gran fortuna económica que ha ganado y que a la fecha vive solo de pintar y vivir al día, sin importarle cuanto puede cobrar el día de hoy o si mañana tendrá que comer o si le llega trabajo para vivir el mes siguiente. En una breve “pintura de su vida” ese es mi maestro, el maestro Reveles.

Loa al maestro Ramón Reveles de tú alumno y amigo, Alfredo Flórez, feliz 90 cumpleaños.

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Author: Alfredo Florez. Director de toriles.com

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