«EN BILBAO HE CONSEGUIDO COSAS CON LAS QUE NO ME ATREVÍA NI A SOÑAR»

El riojano vuelve a Bilbao hoy con Enrique Ponce y ‘El Juli’ ante toros de Alcurrucén: «Es un cartel precioso y Bilbao es un escenario perfecto» logroño. Diego Urdiales afronta hoy en Bilbao la tercera tarde de una de sus temporadas más extrañas y difíciles. Actúa con Enrique Ponce y ‘El Juli’ ante astados de Alcurrucén (18 horas, canal ‘Toros’): «Me quedé fuera de San Isidro por decisión personal y sabía que la temporada se me iba a poner muy dura».

-¿Por qué dijo no a Madrid?

-Básicamente porque el trato que me dispensó la empresa consideré que era muy injusto. Y decidí no ir.

-¿Decir no a Madrid le ha pasado factura en otras ferias?

-Todos sabemos cómo están las cosas y es evidente que influye.

-Hace unos días se anunció que usted era el primer matador que había aceptado el sorteo para la próxima Feria de Otoño de Madrid. ¿Por qué ahora sí y antes no?

-Varias cosas. En primer lugar la empresa de Las Ventas ha venido en otro tono y me ha ofrecido condiciones diferentes. He considerado que el ofrecimiento que me han hecho es lo suficientemente importante para estar en el sorteo y a la altura de lo que yo esperaba. De hecho me ratifica en mi impresión de que en la primera negociación yo no andaba desencaminado.

-¿Hay algo más que la feria de Otoño?

-La empresa me ofreció estar en otoño y a la vez dos tardes para el próximo San Isidro en las condiciones que yo buscaba.

-¿Le había pasado alguna vez que antes de Bilbao tuviese contratadas tres tardes para Madrid?

-No. Y qué paradoja más grande que haya sucedido en una temporada en la que he toreado hasta el momento sólo dos corridas de toros. Ahora tengo Bilbao y Logroño en dos carteles extraordinarios; voy a la Feria de Otoño de Madrid y posiblemente Zaragoza. Así es.

-Es verdaderamente insólito…

-Por lo menos no es habitual. Interiormente siento que el tiempo me ha acabado dando la razón.

-Lo ha pasado mal con tantas ferias que iban celebrándose…

-Lo he vivido sabiendo que no iba a ser fácil. Sin embargo, estaba plenamente te convencido de que la decisión que había tomado era la más coherente conmigo mismo. He intentado cobijarme en mi toreo y en mi forma de entender la vida. Es un poco como siempre. Intentar centrarme en cómo siento el toreo y en evolucionar en mi concepto. Éste ha sido mi principal asidero y la verdad es que no he estado mal. He tenido muy claro que lo que estaba haciendo tenía un sentido y una razón profunda.

-¿Y ahora Bilbao?

-Sí, siempre llega. Es una plaza esencial en mi vida desde que debuté hace diez años con la corrida de Victorino Martín y aquel toro ‘Planetario’…

-¿Cómo llega?

-Con mucha concentración. Es una plaza que me merece el máximo respeto por la categoría de sus aficionados, de su feria y del toro que se lidia. He tenido la gran suerte de llevar diez temporadas consecutivas disfrutando de ella y lograr en ocasiones cosas que no me atrevía casi ni a soñar.

-Sus números en Bilbao son apabullantes. El año pasado dos orejas; en los anteriores, dos puertas grandes consecutivas y previamente, triunfos anuales con los toros de Victorino. ¿Por qué es tan especial esta plaza en su vida?

-La verdad es que es cierto que me siento muy comprendido por el público. Una de sus virtudes que me encanta es que se trata de una plaza muy paciente. Soy un torero muy sensible para estos detalles y en ocasiones los climas crispados me pueden afectar. En Bilbao noto que las cosas que hago ante el toro trascienden inmediatamente a los aficionados. El público lo percibe y sabe esperar porque no todo en el toreo tiene que tener ese carácter inmediato. Hay toros y faenas que necesitan de un hilo conductor para poder arribar al puerto que yo quiero llegar. Bilbao para mí es un escenario perfecto. -Y con dos máximas figuras como Ponce y ‘El Juli’…

-Dos máximas figuras indiscutibles. Creo que ha quedado un cartel extraordinario.

-Y los toros de Alcurrucén, compañeros de sus dos puertas grandes en este coso. -Es una ganadería extraordinaria. Siempre me ha encantado el toro de Núñez y espero que me dé de nuevo opciones para hacer el toreo que yo siento.

-Con lo poco que ha toreado este año da la sensación de que cada corrida es única y especial.

-Es lo que persigo. No cabe duda de que ir a los toros sabiendo que lo que buscas son unas sensaciones determinadas que no pueden surgir de cualquier manera es algo muy íntimo que a todos nos llena. Conseguirlo es difícil. Tengo que sentir una motivación especial para vestirme de torero, para dar en la plaza todo lo que ofrecemos. Bilbao es una de esas plazas únicas.
Esta entrevista la he publicado en Diario La Rioja

Author: Pablo G. Mancha. toroprensa.com

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