BRUTAL ATROPELLO DE LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO A LA TAUROMAQUIA

Los toros es la actividad menos subvencionada y que más recursos aporta a Hacienda

Los PGE de 2019 destinan a la fiesta 65.000 euros

El sector aporta anualmente en torno a 45 millones de euros en concepto de IVA

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019, aprobados por el Consejo de Ministros, destinan una doble partida a la fiesta de los toros: 30.000 euros para el Premio Nacional de Tauromaquia y 35.000 euros para la Fundación del Toro de Lidia. Total: 65.000 euros.

Estas dos cantidades están incluidas en el epígrafe de Cultura, al que el Gobierno dedica 953 millones de euros, un 9,7 por ciento más que en 2018.

La cantidad que los PGE dedican a música y danza asciende a 102 millones de euros; el teatro recibirá 52 millones, y 100 la cinematografía.

Es decir, que por cada euro dedicado a los toros, a la música y danza se le asignan 1.570; 1.540 al cine y 800 al teatro.

Antes de continuar merece la pena recordar que la tauromaquia está recogida en la ley 18/13 de 12 de noviembre, que en su artículo 3 reconoce que “en su condición de patrimonio cultural, los poderes públicos garantizarán la conservación de la tauromaquia y promoverán su enriquecimiento”. Y el artículo 5 añade que el Gobierno desarrollará un Plan Nacional -ya aprobado- en el que se recogerán medidas de fomento y protección de la tauromaquia.

Más datos.

Los 19.882 festejos taurinos celebrados en España en 2017 tuvieron un impacto económico de 4.500 millones de euros, lo que supone un 0,36 por ciento del Producto Interior Bruto. La referencia la ofreció Mar Gutiérrez, secretaria técnica de la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) en el reciente congreso del sector celebrado en Murcia el pasado mes de octubre. Gutiérrez aclaró que, de la cifra inicial, 18.357 corresponden a festejos populares (el 92,30 por ciento) y el resto (el 7,70 por ciento) a espectáculos reglados.

Y sigue.

Los espectáculos taurinos son el tercer espectáculo de masas tras la asistencia a museos y conciertos de música actual, según datos del Ministerio de Cultura. Quedan excluidos el fútbol, considerado como un evento deportivo, y el cine, al que no se asiste en directo. Uno y otro cuentan con un mayor número de espectadores que los toros.

Cultura añade que el 9,5 por ciento de los españoles acude alguna vez a un espectáculo reglado y asciende al 17 por ciento los que los siguen por medios no presenciales, fundamentalmente la televisión, y, en menor medida, internet.

Otros datos estadísticos referidos a la temporada de 2017 señalan que se celebraron 387 corridas de toros, una más que el año anterior, 220 novilladas con caballos, 20 más que en 2016, y 155 espectáculos de rejoneo, 17 menos. En el registro de profesionales figuran inscritos 10.959 personas, de las cuales solo 289 (2,6 por ciento) son mujeres, la mayoría dedicadas al rejoneo.

Según ANOET, la patronal que agrupa a los grandes empresarios taurinos, el sector aporta anualmente en torno a los 45 millones de euros a Hacienda en concepto de IVA.

Juan Medina, profesor de Teoría Económica de la Universidad de Extremadura, y el más reconocido estudioso de las variables económicas de de la fiesta taurina, elaboró en 2013 un informe para ANOET que recoge conclusiones sorprendentes, todas ellas referidas a la citada anualidad.

De los 208,8 millones de euros recaudados en taquilla, el Estado devengó 43,88 millones por IVA, lo que supuso entonces una aportación tres veces más que el cine español (14,5 millones de euros), y un 41 por ciento más que los conciertos de música (31,2 millones).

Medina analizaba también el tan manido asunto de las subvenciones públicas a los toros, y un resumen de su estudio podría ser el siguiente:

– los Presupuestos Generales del Estado destinaron en 2013 la cantidad de 30.000 euros al Premio Nacional de Tauromaquia, un 0,01% del total.

– 4 de las 17 comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Valencia y Madrid) asignaron a los toros 3,007 millones de euros, lo que supone el 0,3 por ciento que las CCAA dedicaron a otras manifestaciones culturales. Es llamativo el caso de Madrid: aportó 1.410.851 euros a la fiesta y recibió 2.325.000 euros por el canon de arrendamiento de la plaza de Las Ventas.

– 11 de las 41 diputaciones provinciales dedicaron 2.384.744 euros, el 2,8 por ciento de los 83,7 millones de inversión cultural; y recuperaron 781.770 euros por el arrendamiento de las plazas en propiedad.

– 2.767 de los 8.700 ayuntamientos organizaron en 2013 festejos en sus distintas modalidades y aportaron 20.116.278 euros, el 1,4 por ciento de sus presupuestos culturales. Se da la circunstancia de que el 83,4 por ciento de las ayudas municipales se dedicaron a festejos populares, y solo el 16,6 por ciento restante a festejos reglados. Y un detalle más: los municipios recuperaron 3 millones de euros a través de los cánones de arrendamiento o gestión directa de las plazas de propiedad pública.

En conjunto, las administraciones públicas invirtieron en la tauromaquia en 2013 la cantidad de 25,5 millones de euros, el 0.9 por ciento del gasto total en materia cultural; deducidos los ingresos percibidos por arrendamientos y gestión de plazas, la cifra de ayudas baja de los 20 millones.

A todo lo anterior se debe añadir que en 2013, según datos de ANOET, el importe recaudado por la Seguridad Social en concepto de cotizaciones de los profesionales taurinos, en empleos directos, se elevó a 12.130.751 euros.

El profesor Juan Medina concluye que los toros no es solo, con mucha diferencia, la actividad cultural menos subvencionada por parte del Estado, sino la que más riqueza y recursos fiscales genera a la Hacienda española.

No parece necesario aportar más datos para concluir que el trato que las administraciones públicas conceden a la fiesta de los toros es indigno, injusto e ilegal. No se corresponde en absoluto con la importancia que la tauromaquia ocupa entre una parte de la población española; no es equitativo, al menos, en cuanto a la aportación fiscal de los toros a la hacienda pública, y, sobre todo, es un trato ilegal puesto que se incumple la ley que regula la tauromaquia como patrimonio cultural, vigente desde 2013.

En concreto, la partida de los Presupuestos Generales del Estado es una grave ofensa a los aficionados a los toros. Es una maniobra de manifiesto abandono, desprecio y asfixia a un sector legal que, en modo alguno, merece el maltrato que recibe. Un atropello brutal e injustificado diseñado para acabar con la fiesta de los toros.

Si la tauromaquia es legal, que se cumpla la ley; de lo contrario, mejor sería que quienes la maltratan se atrevieran a prohibirla.

Author: Antonio Lorca/El País