TARDE TRAGICA, OCTUBRE 1952, CERROJAZO DE LA TEMPORADA EN BARCELONA.

La corrida careció de importancia. Los encargados de dar muerte

a los toros de don Félix Moreno fueron los veteranos “Cagancho”, Pepe Bienvenida y el mejicano Luis Briones, Los astados de referencia, de fea lámina y mal encornados, dieron buen juego, en general.

“Cagancho” se lució mucho con la capa y fué ovacionado repetidas veces; con la muleta hubo más salsa que otra cosa con lo que el público se dio por satisfecho. Dio la vuelta al ruedo después dé sus faenas.

Pepe Bienvenida estuvo lucidísimo también con el capote, e igualmente con las banderillas, al parear al segundo de la tarde. Con la muleta, pese a sus buenos deseos, pudo hacer muy poco, a causa del estado en que los toros llegaron a la muerte. Mató al primero suyo con fatigas, por taparse mucho dicho astado al entrar a herirle, y se portó bien con el quinto. Fué muy aplaudido.

Luis Briones despachó decorosamente al tercero, que se vencía atrozmente por el lado derecho, y despachó con una buena estocada al otro causante de la tragedia, lidiado con las mayores precauciones. Apenas dobló se esparció por las localidades la noticia del triste fin del desdichado Alarcón, y el público guardó un minuto de silencio.

MARIANO ALARCÓN SOLÁ

Dolorosamente impresionados quedamos cuantos fuimos testigos

de la horrorosa cogida que el modesto banderillero Mariano Alarcón Solá sufrió del sexto toro que en esta corrida se lidió, perteneciente a la ganadería de don Félix Moreno Ardanuy. Apenas salió dicho astado del toril, y al dar Alarcón un capotazo, quedó muy cerrado en las tablas, y cuando intentó refugiarse en un burladero, fué cogido aparatosamente, y todos quedamos persuadidos de que había sufrido una tremenda cornada. No nos equivocamos, pues llegó a la enfermería en estado preagónico, por

efecto de una herida, con orificio de entrada en el epigastrio, que

probablemente interesaba el corazón, y a pesar de los auxilios de la ciencia, dejó de existir a los pocos momentos.

El infortunado torero era de Jerez del Marquesado, en la provincia de Granada, donde nació el 21 de marzo de 1916. Residía en Barcelona, y aquí vistió por primera vez el traje de luces en una novillada nocturna de las que se celebraron el a ñ o 1940; no pertenecía a cuadrilla alguna, y toreaba suelto, a las órdenes de los matadores que utilizaban sus servicios. En esta ocasión lo hizo agregado a la plantilla del diestro mejicano Luis Briones.

Datos para la historia: el toro causante llevaba por nombre “Negroso”, era cárdeno y ostentaba el número 28.

DON VENTURA/El Ruedo

Author: Redacción