4ª FERIA DE SAN ISIDRO… ETERNO OLVIDO

Deslucido debut de Joselito como ganadero con dos toros devueltos

El diestro Álvaro Lorenzo con su segundo toro en el cuarto festejo de la Feria de San Isidro en Las Ventas. KIKO HUESCA (EFE)

El toreo es comunicación, decir, contar, interesar, emocionar. El toreo no consiste solo en dar pases, banderillear y picar los toros, muletearlos y matarlos. No. El toreo es sentimiento, es arte. Y el arte hay que sentirlo para transmitirlo.

Ayer no sucedió nada en la plaza. Nada para el recuerdo, se entiende. Porque no hubo comunicación. No hubo toros, y los toreros parecían mudos. Fue una de esas tardes de olvido eterno, de las que no queda rescoldo alguno en la retina.

Opaco debut de Joselito como ganadero en la feria de San Isidro. Debe ser duro ver cómo dos de tus toros vuelven a los corrales después de cuatro años de amorosa e ilusionada crianza. Debe ser duro que los demás no dejaran sobre la arena un atisbo de sangre brava. Debe serlo más aún para quien lo fue todo en esta plaza y ante esta afición. Pero así es el oficio de ganadero; por lo general, una dedicación completa, y en un minuto pasas un mal rato o se destruye el castillo de ilusiones que su dueño había forjado a lo largo del tiempo.

No comunicaron nada bueno los toros de Joselito. Bien presentados, sí, pero la bonita fachada no encerraba más que falta de casta, ausencia de bravura y unas fuerzas muy justas.

Y la terna estuvo muda.

Opaco debut de Joselito como ganadero en la feria de San Isidro. Debe ser duro ver cómo dos de tus toros vuelven a los corrales después de cuatro años de amorosa e ilusionada crianza. Debe ser duro que los demás no dejaran sobre la arena un atisbo de sangre brava. Debe serlo más aún para quien lo fue todo en esta plaza y ante esta afición. Pero así es el oficio de ganadero; por lo general, una dedicación completa, y en un minuto pasas un mal rato o se destruye el castillo de ilusiones que su dueño había forjado a lo largo del tiempo.

No comunicaron nada bueno los toros de Joselito. Bien presentados, sí, pero la bonita fachada no encerraba más que falta de casta, ausencia de bravura y unas fuerzas muy justas.

Y la terna estuvo muda.

EL TAJO-LA REINA/ADAME, ROMÁN, LORENZO

Toros de El Tajo-La Reina, -segundo y tercero, devueltos- bien presentados, mansos, blandos, descastados y deslucidos; noble el sexto; sobreros de Torrealta y Montealto, bien presentados, áspero el primero y encastado el otro.

Joselito Adame: pinchazo, metisaca en los bajos y bajonazo (silencio); tres pinchazos -aviso- y bajonazo (algunos pitos).

Román: -aviso- estocada caída en la suerte de recibir (petición y vuelta); pinchazo y bajonazo atravesado -aviso- (silencio).

Álvaro Lorenzo: pinchazo hondo caído y un descabello (silencio); pinchazo y estocada (ovación).

Plaza de Las Ventas. 17 de mayo. Cuarta corrida de feria. Tres cuartos de entrada (17.344 espectadores, según la empresa).

Author: Antonio Lorca/El País