ROMÁN, TRAS LA GRAVÍSIMA CORNADA EN SAN ISIDRO: “PENSABA QUE ME MORÍA”

Román, junto a Máximo García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas. EDUARDO OYANA (EFE)

El torero valenciano ha iniciado la rehabilitación y sueña con reaparecer en el mes de julio

El torero valenciano Román Collado, herido de extrema gravedad el pasado día 9 en Las Ventas, ha asegurado hoy en una rueda de prensa que en los minutos que pasaron desde que le cogió el toro hasta que llegó a la enfermería pensaba que se “moría”, según informa la agencia Efe.

En la comparecencia, celebrada en el hospital San Francisco de Asís de Madrid, han estado presentes también los médicos Claudio Gandarias, director de la unidad de cirugía vascular de este centro sanitario de la capital de España, y Máximo García Padrós, cirujano jefe de la plaza de toros de Las Ventas.

Ambos galenos han destacado la importancia en la rapidez con la que se actuó en un primer momento, estabilizándole y cortando la hemorragia en la enfermería y, después, interviniéndole ya en el hospital para reparar los graves destrozos vasculares.

“Me acuerdo de todo”, continuó el torero. “Sabía que al entrar a matar podía echarme mano. Pero tenía que ser así, por derecho. Luego, noté el pitón entrando en la pierna y empecé a sentir mucho dolor, también porque no me soltaba. Cuando caí al ruedo lo primero que hice fue taponar la herida, que era tremenda y sangraba una barbaridad. Ahí me asusté mucho”, ha confesado este joven valenciano, de 26 años.

Luego, en la enfermería, se vivieron momentos también de mucha tensión; primero, porque desde ese primer momento fui consciente de que lo que llevaba “no era ninguna tontería”, y después al ver las caras de preocupación de los compañeros y por la propia “flojera” que iba experimentando debido a la cantidad de sangre que había perdido.

“Pensaba que me moría. Me acuerdo que lo primero que dije a los doctores era que, por favor, me salvaran la vida. Ellos me pedían que no me durmiera, pero yo notaba que no podía, como si me estuviera yendo, tanto que me quedé dormido como unos cinco minutos, y ahí fue cuando me dije ‘hasta aquí, Román’. Pero, luego desperté y me calmaron al asegurarme que estaba todo controlado”, ha detallado.

“Son momentos difíciles de explicar con palabras, también porque me acordé de Víctor Barrio e Iván Fandiño, dos compañeros que perdieron la vida en el ruedo, el segundo de ellos por las astas de un toro de la misma ganadería que me ha herido ahora a mí, Baltasar Ibán. Cierto es que siempre los tengo muy presentes, pero en aquel momento los veía como si los tuviera a lado”, ha apostillado.

Tras este tremendo susto, y después de que aquel toro de Baltasar Ibán le seccionara la arteria femoral con una herida de 25 centímetros que, además, le ha producido importantes y severos daños musculares, Román ha confesado que se encuentra “mucho mejor” y que, incluso, anteayer empezó ya con la rehabilitación.

Sin perder jamás la sonrisa, y con su particular carácter dicharachero y alegre, Román ha asegurado que ya estaba pensando en el toro, en su regreso a los ruedos, aunque, después de lo vivido, prefiere dejar de hacer “locuras”. “Quiere recuperarme bien y volver al cien por cien. Ojalá pueda ser durante el mes de julio, pero ya se verá”.

“Estoy tremendamente agradecido por todos los mensajes de apoyo que he recibido. Jamás podía imaginar que era tan querido. Eso me da todavía más fuerzas. Después de mi paso por San Isidro, que creo que ha sido importante, tengo que seguir demostrando mi evolución sin perder un ápice de mi personalidad. Nos vemos pronto en los ruedos”, ha concluido.

EFE.

Author: Redacción