LA MAESTRANZA DE MORELIA

El pasado día 15, como lo informé en nota anterior, se presentó el novillero poblano Víctor Barrientos en el Cortijo “La Maestranza” de la bellísima Morelia, Michoacán, al lado de otros como él que quieren alcanzar la gloria de los redondeles y que se las vieron con ganado de don José Cortes o sea de San José Buenavista.

El festejo fue en homenaje al señor Fernando Ruíz, que en su juventud fue novillero y se le anunciaba como “El Oropel”, por aquellos tiempos en que también actuaba en los redondeles José Luis Padilla, “El Seminarista”, hoy día famoso escultor, el matador de toros ya desaparecido “El Inspirado” y muchos más de esa buena cantera taurina Michoacana.

Organizo el homenaje el también novillero Bruno Vélez, que por supuesto “también se echó al agua” y que nos comentó que con un astado difícil, Barrientos ejecutó una labor “como para dos orejas” -palabras de Vélez-, pero también se lucieron Paco Sanlucar, Ricardo Soto, Eloy Enrique y Alejandro Reyes, él tuvo “detalles”. Pero el triunfador fue el poblano al poderle a un novillo difícil. Enhorabuena, torero.

Sorpresiva visita del que fuera destacado novillero poblano José Luis Corona, “El Coletas”, portador de un valiosísimo trofeo recordando aquella Peña Taurina “El Maletilla”, que, habiéndola fundado Paco Ortega, aspirante a novillero y también fundador del culto a la virgen Macarena y a Jesús del Gran Poder, integrada casi en su totalidad por aspirantes novilleros, que llegó a reunir medio centenar de socios.

Todos le salían al pinto y al colorado, incluso, de otras partes del país llegaron a integrarse al grupo de los que recordamos a quienes apodaban “El Teca”, de Jalisco, “El Tuco”, de Agüitas, un colombiano al que pusieron “El Sevillano”, José Antonio Falcó también de la tierra de la gente buena, y una gran “flota” de poblanos, cuya mayoría ya “palmaron”, “partieron plaza”, dicho en Cristiano: ya fallecieron.

Las actividades de “El Maletilla”, además de las reuniones semanales en la casa que habitaba Paco Ortega y su familia, fueron en la placita “La Lidia”, en la colonia “Belisario Domínguez”, propiedad del entusiasta don Carlos Rodríguez López, donde se dieron buen número de vacadas y los que destacaron poco después se presentaron en “El Toreo de Pueblo” en novilladas de medio día que organizo el ya para entonces famoso “Teniente” Jesús Ferrer Guzmán.

Pero se acabó el espacio, ya continuaremos refiriéndonos a esa bonita época para los aspirantes y novilleros poblanos.

Y… ¡Suerte!

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Author: Jaime Silva Gutiérrez