DESEANDO NO SEA SIMPLE DIVAGACIÓN SALIDA DE MI VIEJETUD.

Dr. Alfonso Gaona de Lara, ex empresario de la Plaza México

YA CONSUMÍ tres cuartas partes de un siglo, por lo mismo llega a mi memoria un borrosísimo y desdibujado recuerdo de los comentarios de mis mayores, aquellos de los retirados años cuando un habilidosísimo doctor Gaona tuvo la feliz ocurrencia de inventa -o fabricar que es lo mismo- a tres excelentes novilleros y bautizarlos como “Los Tres Mosqueteros”, Jesús Córdova, Manuel Capetillo y Rafael Rodríguez. Con ellos hace una pequeña temporada que le inyectó vida a la Fiesta, al grado de que hasta la fecha se sigue hablando de esa tercia que terminó en cuarteta al agregársele como D’Artagnan el nativo de Apan, Hidalgo, Paco Ortiz. Hoy, ahora, si la-s empresa-s no se duerme-n (¿?) bien puede repetir la historia con Héctor Gutiérrez, Miguel Aguilar y Diego San Román. Es justo y necesario…

Manuel Capetillo, Paco Ortiz, Rafael Rodríguez y Jesús Córdova, Los Tres Mosqueteros que fueron cuatro.

QUIENES TIENEN plazas ya demostraron que son extraordinarios industriales y/o comerciantes, falta muestren si verdaderamente son taurinos.

Y NO crean que paso por alto otra tercia que jalaba, Mejía, Belmont y Valente Arellano.

TENGO FE, confío que el larguísimo ciclo de vacas flacas -taurinas desde luego- que nos tocó vivir está por cerrarse, que la renovación llega y lo hace con un chingo de positivas probabilidades, que, debo de confesar, me exalto ya que al teclear escucho a un monstruo de la música como lo es André Rieu del cual soy adicto, máxime cuando en sus atiborrados conciertos incluye a ese australiano monumento de mujer llamado Haylie Ecker -el eventual violín del cuarteto “Chicas Bond”- y desde luego que ese conjunto de buenas situaciones motiva y, repito, da esperanza a pensar que podamos volver a vivir una Fiesta sin tanto manoseo y con la categoría y dignidad de aquellos espadas que se ganaron respeto y reconocimientos allende nuestras fronteras en el siglo pasado y, en México, se vivió una época llamada “De Oro”. Por algo sería, muy diferente a lo que nos dictan las plazas tan vacías hoy en día.

Haylie Ecker -el eventual violín del cuarteto “Chicas Bond”-

CONFÍO QUE estamos cerca de volver al pasado y no es ni película ni el canto de las sirenas, es el deseo de pronto ver a muchos mosqueteros unidos a Atos, Portos, Aramis y a D´Artagnan… Por lo pronto sigo con André Rieu y con mis sueños de vivir una Fiesta que mueva multitudes, que desate pasión y retorne el celo entre los espadas para no vivir un final al estilo de otro clásico, de Romeo y Julieta, ya que solo falta quien active la mecha para que no crean que esto está muerto y el yerro de verdad mate a alguien… Nos Vemos.  

Author: Pedro Julio Jiménez Villaseñor

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