“AQUÍ YACES Y HACES BIEN. TU DESCANSAS Y YO TAMBIÉN”… ¡AQUÍ TE ESPERO PASAJERO!

Doña Catrina… Es taurina.

Y SEGUIMOS dando lata, ¿hasta cuándo?, eso sí que nadie sabe. Mientras no nos queda más remedio que continuar capoteando tempestades -que afortunadamente no son ni muchas ni graves- y desde luego que recordando en estas fechas a aquellos que ya están fuera de este cruel mundo.

FUERTE ES el cachondeo que tenemos en México con la muerte, hábito, práctica o rutina arcaica que heredamos de nuestros antepasados y seguimos alimentando -literalmente- puesto que existe el pan de muerto, calaveras de azúcar, suculentos manjares al pie de la tumba de aquellos que reverenciamos, quisimos y queremos y siguieran “acorazonados” entre nosotros, sin omitir en ciertos irónicos casos como el que a continuación leerán. 

A la derecha el grabador aguascalentense

LA YA mencionada costumbre de llevar al panteón lo que el difunto disfrutaba y paladeaban en vida -no podría ser de otra manera- es donde nace el sarcasmo ya que “X” murió de alcoholismo y hoy la enlutada esposa, la que tanto le reclamaba el vicio hasta hacerle la “vida imposible”, lo primero que coloca sobre la lápida es la botellota de tequila. O a aquel que se fue con cáncer en los pulmones los hijos le llevan sus faritos. En ambos casos la principal “promotora” de los obsequios es la viuda. “Aquí yaces y haces bien. Tu descansas y yo también”. Creo que en ciertos casos el fallecido es el ganon. Ni pa´donde hacernos.

A LA entrada del camposanto de Ojuelos, Jalisco, existe desde hace decenas de años una placa que dice… ¡Aquí te espero pasajero!

Y NI por equivocación mencionaré alguno de mis amigos ya palmados, un pecado seria omitir solo a uno, de todos, palabra, guardo un buen recuerdo de nuestra amistosa relación. Los ruedos hermanan, me queda muy claro. Creo que “ellos” entenderán y mi saludo lo conocen por medio de mis plegarias al Patrón.

La firma de don José Guadalupe

MAÑANA SÁBADO hay toros en Aguascalientes, corrida llamada De Calaveras ya que la fecha es para recordar a nuestros muertitos, y se publicita siempre con los grabados de don José Guadalupe Posada, nativo de esta ciudad -por el rumbo de San Marcos- en 1852 muere en 1913- y a su emperifollada calavera con elegante sombrero Diego Rivera la bautizó como “La Catrina”, hoy en día conocida a nivel mundial y catalogada como una verdadera obra de arte del saber manejar técnicas de grabado en plomo y zinc.

Incluyó lo taurino.

“LA CATRINA” nació en el lejano año de 1873 y es, hasta la fecha, de las pocas damas que viven y provocan un jolgorio taurino, que además deja economía. ¡Oléy por la delgada mujer!

EN PUNTO de las cinco de la tarde, en la fecha referida, partirán plaza Diego Ventura, Luis David Adame y Pablo Aguado con dos de Fernando de la Mora y cuatro de Arroyo Zarco.

VIVOS ESTAMOS, ya llegara el momento de revertir aquello de que “polvo eres y en polvo te convertirás”, ahora, ese polvo, se transformara en cenizas, mientras eso pasa nos alistamos para asistir a la última corrida del presente año en la Monumental Aguascalientes… Nos Vemos.

Pedro Julio Jiménez Villaseñor

Author: Pedro Julio Jiménez Villaseñor

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