“EL TALISMÁN POBLANO”

Don Jaime Silva G.

Si aún viviera, el próximo día 20 cumpliría 103 años, quien fue un extraordinario torero poblano, con pleno reconocimiento a nivel internacional, del arte taurino y, principalmente, un extraordinario banderillero, en tierra de los grandes señores del segundo tercio.

Don Felipe González Zacarías fue su nombre, quien desde corta edad se aficionó a la fiesta brava al conocer la gran belleza de los toros de lidia y su bravura, al convertirse en infaltable cliente del tendido en la vieja plaza de “El Paseo Nuevo”, la llamada “Abuelita”, y poco después de pisar la arena para ensayar las diversas suertes con capote y muleta al lado de otros aspirantes a las glorias toreras.

Sus primeros lances ante un burel fueron en la parte seria del espectáculo cómico – taurino de don Eugenio Alvarado, -además de las vacas de Santiago Ovando-, en Huejotzingo y en diversas plazas de la región. Recibió enseñanzas de dos importantes maestros: don Gilberto Abasolo y Panchito Flores, “El Espontaneo de Puebla”, con quienes además recorrió la legua así como otros contemporáneos que querían ser toreros. Seis años duró esa lucha.

La temporada novilleril de la capital del país, a cargo de los ganaderos de Tlaxcala, marchaba sin mayor éxito el año de 1940, con malas entradas. En Puebla se efectuó un festival charro – taurino en la plaza cercana al campo de aviación donde Felipe toreó estupendamente y mató superior un novillo. Al día siguiente, grata sorpresa, telegrama informándole: El 9 de julio te presentas en “El Toreo”.

Y se presentó, alternando con Juan Estrada, Andrés Blando y toros, si toros, de Coaxamalucan. Y triunfó en grande con un sobrero lidiado en sexto lugar, de nombre “Bigotón” que pesó 630 kilos, saliendo en hombros esa tarde ¡y siete más continuas! de las catorce novilladas que toreó esa temporada. (Dos más de las que en la actualidad constan una temporada novilleril). Y a la plaza fue acudiendo mayor cantidad de público en aquella que a fin de cuentas fue triunfal.

“EL TALISMÁN POBLANO”

Por esos triunfos, por esa capacidad torera de Felipe, la gente volvió a los tendidos y surgió el nombre de “El Talismán Poblano”. Por pésima administración de un pésimo apoderado, no tomó la alternativa ese año ni los siguientes. Fue hasta 1944 cuando en “El Toreo de Puebla” don Luis Castro “El Soldado” lo hizo Matador de Toros ante el testimonio de su compadre Silverio Pérez.

Y se fue a Portugal donde ya estaban varios toreros mexicanos que como él eran grandes banderilleros y esos, en Portugal, tenían muy buen cartel…

Y… ¡Suerte!

Author: Jaime Silva Gutiérrez