VICENTE ESPARZA MARTÍNEZ “EL SANMARQUEÑO”

PARECERÁ CONTRADICCIÓN, pero para su servidor cuesta trabajo escribir sobre los buenos amigos, buenos en serio, nada de caer en candideces, nada de fuegos artificiales, nada de falsas poses, hoy debo de hacerlo con uno de ellos sin enmielar al lector, prometiendo decir la verdad y solo la verdad sobre mis afectos a toditita la familia Esparza Martínez en este corto escrito… Y tengo que hacerlo muy serio, correspondiendo a una amistad de “tan solo” ya algo cercana a las 7 decenas de años… ¡Cómo pasa la vida Mariana!

Conserva la cabeza del ultimo novillo que lidio.

SUS PADRES, doña María y don Vicente formaron una larga familia, “Pina” (+), “Toño”, Vicente, Elías, Carmela, Lourdes, Socorro, Daniel y Leticia. Fácil ya es identificar que hoy me referiré a Vicente o a Elías. Es al primero de ellos -apodado como “El Sanmarqueño”- ya que acaba de cumplir 22 de que al retornar a casa después de lidiar como subalterno una novillada en la plaza San Marcos -el 14 de diciembre de 1997- emocionado al máximo, les entregó el añadido, o coleta, prometiéndoles que era la fecha que marcaría su retiro de los ruedos como banderillero en activo. ¡Y lo ha cumplido!


Datos del bonito astado.

CUMPLIDO A medias puesto que correspondiendo a todo lo que la Fiesta Brava le había dado, por casi veinte años se dedicó a preparar gratuitamente a jóvenes neófitos que curiosos llegaban al coso vecino al jardín de San Marcos, por aquellos años la única plaza de toros en el municipio, esto lo hacía en la compañía de su consanguíneo.

Cartel de su despedida.
 

DEBEMOS DE recordar que ambos hermanos fueron fundadores de la Cuadrilla de Niños Toreros de Aguascalientes Al paso de los años debuta Vicente en la plaza México, el 6 de junio 1965 con Manolo Rangel, Víctor Pastor y novillos de Pastejé. Al ver la falta de programaciones frecuentes es que decide dejar la ropa bordada en oro y vestir de plata llegando a sumar como subalterno cerca de las dos mil tardes, muchos años estuvo de planta en la cuadrilla de rejoneador potosino Gastón Santos.

A colgar el rosa y plata.

YA EN el retiro diariamente continúa llegando puntual a las cuatro de la tarde a la plaza Monumental donde comparte sus conocimientos a un puñado de muchachos que desean hacerse toreros. Por todo lo anterior bien podemos decir que tomó la estafeta dejada por el matador Rubén Salazar, primer maestro de grupos de bisoños soñadores de la fama y gloria, están en buenas manos.

HOY RECONOCEMOS la labor de nuestro viejo amigo, del “niño torero”, del excelente novillero, del cumplido subalterno y de un compañero de toda la vida que fue quien nos involucró también a nosotros en este camino de intentar hacernos toreros. Se dice pronto 70 años, pero no ando mal en mis cuentas, así dimos los primeros pasos “taurinos”.

Larga la plática.

DIOS CONSERVE por muchos años a toda la familia Esparza… Nos Vemos.

* Ya continuaremos platicándoles las peripecias vividas con Elías.

Author: Pedro Julio Jiménez Villaseñor

Correo Electrónico: pedrojuliojmzv@hotmail.com