RAMÓN VALENCIA: “UREÑA NO TIENE MOTIVOS PARA SENTIRSE MALTRATADO”

El empresario sevillano analiza las contrataciones y las ausencias de la Feria de Abril

“Paco Ureña no aceptó la oferta que le hizo la empresa, y no tiene motivos para sentirse maltratado”, ha dicho Ramón Valencia, empresario de la plaza de La Maestranza, en la presentación de los carteles taurinos del abono sevillano, que ya se conocieron con antelación en las redes sociales.

Ramón Valencia, a la izquierda, en el acto de la presentación de los carteles de la Feria de Abril. PACO PUENTES

Valencia restó importancia a la filtración (“los tiempos modernos se imponen cada vez más”), se preguntó varias veces “¿y por qué no Garcigrande?” en alusión a la negativa de Pablo Aguado a lidiar esta ganadería el Domingo de Resurrección; añadió que los toreros no imponen “absolutamente nada” en su empresa, y que él es el único responsable de que cuatro ganaderías hagan doblete en el abono, y reconoció que el objetivo ya no es que aumente el número de abonados, sino que se cuelgue “ocho o nueve tardes” el cartel de ‘no hay billetes”, que subirán este año un 2 por ciento.

No hubo sorpresas de última hora porque las combinaciones de toros y toreros ya eran de dominio público; y tampoco la hubo en las palabras del empresario, que justificó sobradamente su gestión políticamente correcta en un sector tan cercano a la oscuridad informativa y poco amigo de la transparencia.

“Me hubiera gustado que Paco Ureña estuviera en los carteles, pero el torero pretendía otra cosa”, dijo Valencia, quien aclaró que le había ofrecido dos corridas, la de Santiago Domecq en la feria, y la de Juan Pedro Domecq en San Miguel, una oferta que, a su juicio, era adecuada a la labor del torero en Sevilla. “No creo que tenga motivos para sentirse maltratado”, sentenció.

Dedicó gran parte de su intervención a explicar los motivos por los que Pablo Aguado, el triunfador del año pasado, no está en el cartel del Domingo de Resurrección: porque no ha aceptado los toros de Garcigrande, que no son del gusto del torero, afirmó. “¿Y por qué no Garcigrande”, se preguntó el empresario una y otra vez “si ha sido durante dos años el hierro triunfador en la feria”.

Afirmó que Diego Ventura había tenido todas las facilidades para estar en los carteles, “pero no puedo entrar en las rivalidades personales entre él y Hermoso de Mendoza”.

“Los toreros no imponen absolutamente nada en esta empresa; eso está garantizado”, enfatizó Ramón Valencia cuando se le preguntó si la doble presencia de las ganaderías de Garcigrande, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo y Juan Pedro Domecq era una decisión de la empresa o una imposición de las figuras.

En una larga disertación, Valencia explicó que es él quien diseña el esquema ganadero en función de las necesidades. Y estas exigen que contrate las ganaderías que quieren los toreros y gustan en Sevilla. “Yo también prefiero otros hierros”, añadió, “pero es difícil que los toreros hagan gestos en esta feria”.

Un año más, le preguntaron por José Tomás, y otra vez contestó que lo había vuelto a intentar y que ha recibido el silencio por respuesta.

¿Es verdad que Morante de la Puebla se ha ofrecido para lidiar la corrida de Miura en el año del centenario de la muerte de Joselito?, fue la última pregunta.

“La prensa tiene mucha imaginación”, respondió del empresario sevillano.

Author: Antonio Lorca/El País