EL TRAIDOR 7, BOLIVAR Y LA ROPA DE “EL ESTUDIANTE”.

SIGO INTERCALANDO lo serio con lo chusco, de esta forma intento olvidar un poco el flagelo que nos ataca. Sinceramente creo que el estar de buen humor nos ayuda de mucho para soportar el obligatorio encierro. Espero que el compartirlo sirva de algo y que por unos minutos mejoremos nuestro estado de ánimo, va pues.   

PLATICA BANQUETERA entre dos amigos… “Como sabes Juan mi nombre completo es Claudio Adriano Carrión Abellán, pasa desapercibido que eso, mi nombre, y apellidos, están formados, cada uno, por siete letras. Esto llamó mi atención ya que vivo en la calle Siete, número siete, séptimo piso. Habitamos ahí siete personas, mi esposa, mis cinco hijos y yo que, obvio, somos siete. Intrigado con la coincidencia vi mi chequera y para mi sorpresa mi saldo era de siete mil setenta y siete pesos, el numero de la misma es el 770 70 77. Por lo mismo recordé que mi gran ídolo siempre ha sido “Cantinflas”, el “777″. Al estar consiente que ese número me seguía, vendí todo, me dieron siete millones y de inmediato me fui al Hipódromo y en la séptima carrera le aposté todo al caballo 7”. Le dice el amigo…

“Pues enhorabuena nuevo millonario”. Solo para escuchar…

“Que millonario ni que la chiflada, pinche caballo llegó en séptimo lugar”… Y nos vamos al toro…

TRISTE, NEGRO momento por el que pasa el mundo, por lo tanto, es imposible dar ni siquiera una aproximación sobre el futuro de ferias tan importantes como Sevilla y Madrid. Sinceramente considero muy sano que este año nos olvidemos de asistir a plaza alguna -a nivel mundial- pues cuando termine la pandemia tendremos que salirle a lo económico y ese toro será muy difícil de lidiar. No entiendo la cerrazón de Simón Casas para oficializar la cancelación de la madrileña Feria de San Isidro. España cuenta por miles los que se fueron a causa del virus y el empresario no abre la boca, no quisiera pensar que lo aconseja cierto tabasqueño ya que a él todo se le resbala y los hospitales están avisando que “el boletaje está agotado”. Imposible de creer, pero muy cierto y fácil de entender.

QUIERO, SI me lo permiten, enviarle un fuerte abrazo a Bolívar Vasco, matador de toros ecuatoriano, paisano de otro excelente amigo, Alex Aguinaga, pero tan tlaxcalteca como el pulque. Literalmente le perdió la cara al ponzoñoso toro virulento y este lo mandó al hospital. Bolívar es el director de la escuela huamantleca llamada Fernando de los Reyes “El Callao”.

Fernando de los Reyes “El Callao”

TUVE LA enorme fortuna de ver a don Fernando en su segunda etapa de novillero, había renunciado a su guadalupana alternativa, y posteriormente, ya de nuevo como matador de toros, en varias ocasiones, las que recuerdo perfectamente bien son dos, la primera en Guadalajara, Jalisco, al lado de Rafael Rodríguez y de Antonio Borrero “Chamaco”. Desgraciadamente fue herido y el gozo se fue al pozo. La otra fue en Tampico, Tamaulipas, completando el cartel José Ramon Tirado y la despedida de Jesús Delgadillo “El Estudiante”, quien se despedía ya que a las 48 horas volaría a España hacer su primera campaña, por cierto, que como novillero ya que hubo de renunciar a la alternativa, los astados de Guadalupe Medina -dehesa muy cercana a Aguascalientes, hoy desaparecida- no se prestaron y, por raro que pudiera parecer, la labor de lidiador del tlaxcalteca, con pellizcos de arte excelso, dejaron complacido al publico que abarrotaba el coso. Y lo chusco se dio en esa ocasión…

Jesús Delgadillo “El Estudiante”.

REGRESANDO DE embarcar la corrida, Jesús se iría en el camión de los toros ya que era parte de la empresa y había dejado algunos asuntos pendientes en ese puerto. Al partir muy claro escuché le pedía a su hermano Guillermo, que recogiera a un novillero el vestido rosa y plata o bien se lo cobrara, era un martes. El sábado por la tarde Memo Delgadillo y su servidor nos dirigimos a la ciudad de San Luis Potosí, ahí nos trepamos a un tren que muy de mañana nos dejó en nuestro destino, luego de pasear un buen rato a orillas del río Panuco consideramos era hora de despertar al torero. Así lo hicimos, juntos desayunamos con toda la calma del mundo, fuimos al sorteo y retornamos al hotel. Y ahí explotó la bomba al entregarle cierta cantidad en efectivo y acto seguido solicitar al hermano mayor le pasara el vestido de luces, era la hora de comenzar el ritual. ¿Vestido? Jesús había dicho muy claro que ropa o dinero, billetes había, traje de luces por ningún lado y a tocar las puertas de las habitaciones de sus alternantes y cuadrillas, por supuesto la petición era imposible de cumplirse, un subalterno se compadeció y así, arropado con un gris descolorido de algo que fue pasamanería se arreglo todo, salvo mi idiotez de decirle, defendiendo a Memo, que se pegara al cuerpo los billetes que le acababan de entregar.

Antonio Ordóñez, José Ramón Tirado y Miguel Báez “Litri”

YA LES contaremos en otra ocasión el petardo de taquilla, pues a pesar de estar lleno el coso se perdió dinero… Nos Vemos.   

Author: Pedro Julio Jiménez Villaseñor

Correo Electrónico: pedrojuliojmzv@hotmail.com