MUY PERSONAL… ADIÓS A UN AMIGO

Le había encargado -vía telefónica- unas medicinas que me permiten caminar sin tanto dolor en mis arcaicas piernas, me las dejó en la puerta y…  

¡Mañana nos hablamos!

¡Órale, que pases buenas noches!

Frases vanas cuando no recordamos esa invisible raya que nos indica el fin de nuestro camino terrenal. Rogelio Reyes Silva la acaba de cruzar hoy 19 junio casi al amanecer a la edad de 58 años. Y duele más desde el punto de vista que no aparentaba enfermedad alguna, afortunadamente el cerebro le explotó en casa, manejado hubiese, probablemente, causado una desgracia a personas desconocidas.  

Buen hombre, servicial y honrado a más no poder, primero con taxi, después con Uber, era, literalmente, mi brazo derecho, hoy creo sinceramente imposible encontrar esa lealtad como la de Rogelio, mismo que fuera trabajador de todas las confianzas de la familia Ochoa, los ganaderos michoacanos.

Desde este espacio oramos por su alma, por sus familiares que tienen esa dolorosa perdida y mi mensaje a Rogelio… Nos Vemos.

Author: Pedro Julio Jiménez Villaseñor

Correo Electrónico: pedrojuliojmzv@hotmail.com