JOSÉ RECEK SAADE

Me parece increíble. Pero es verdad: han pasado cincuenta años de aquella noche del 13 de julio de 1970 en que se fue para siempre uno de los más ilustres personajes del mundo cultural- y taurino- de Puebla; el indigenista, poeta, tocaor de flamenco, autor y director de teatro, que lo llevó al pueblo hasta el rincón más típico de nuestra Ciudad.

Iniciador en Puebla del Teatro de Vanguardia y como poeta, centenario ganador de concursos nacionales e internacionales, tocaor de flamenco al que gustaba escuchar el gran torero mexicano don Rodolfo Gaona y no se diga don Lorenzo Garza, Pepe Ortiz y toda la flamenquería taurina, desde el más humilde torerillo hasta las grandes figuras de la época.

No fue torero profesional, pero bien podía haber sido maestro de quien quisiera serlo, pues gran conocedor de la tauromaquia, ejecutaba todos los lances y pases, que los ensayaba en la arena de “El Toreo de Puebla” y fue, con el entonces novillero Carlos Moreno, coautor del más tarde conocido pase “El Imposible”.

Poeta de altos vuelos, no podía haber pasado por alto el homenajear a la flamenquería y al toro bravo y dejó un libro “gloriosamente inédito”, dedicado a ello, además de haberse publicado el “Romancero de la Pena”, Llanto por don Manuel Rodríguez “Manolete”, varios “sueltos” que se publicaron en periódicos y revistas, sin faltar el que dedicó a la muerte de su comadre doña Carmen Amaya.

Y no me extiendo más para poder ofrecer a usted amable lector, algunos de ellos, sin olvidar aquella frase de su amigo torero José Luis Crespo: TENDRA QUE GALOPAR EL TIEMPO PARA QUE EN PUEBLA NAZCA OTRO JOSÉ RECEK SAADE”.

A LA MUERTE DE CARMEN AMAYA… (Fragmento)

¡Qué terribles rajos los de las gargantas!

¡Qué profundos huecos de las sordas palmas!

… y tú con la herida cintura de agua,

Los brazos al cielo t en Dios la mirada

Al son del divino silencio bailabas…

ROMANCE DEL TORO DE LIDIA

“Toro, soñador eterno,

De una sangrante tristeza.

En tus pupilas la luna

su plata ardiente refleja,

y un clavel bermejo nace

en la sombra de tu cuerno.

Toro soñador eterno,

de verónicas de ausencia,

Ay, mortaja de mi suerte,

toro arropado de pena.

Adormecido en silencio;

Meditabundo de espera.

Forjador de llanto amargo…!

Perseguidor de mi huella…!

Toro, soñador eterno…

Soñador de la tiniebla.

                       ESTAMPA.

Un instante fugaz, un solo instante,

Flota ya la divisa de la suerte

Ante el pasado tremendo del diamante

Abraza la vida con la muerte.

Un principio rendido ante el misterio;

los morunos bordones que se quejan,

negros toros soñando en cautiverio

soleares dolientes que se alejan.

Ya recorre el jinete del arcano

la ruta de las horas lentamente.

El burel de lo incierto soberano,

Va dormido en un lance eternamente

El olé se hace nudo en la garganta;

sus litúrgicos ecos van brotando,

y el toro de la sombra ya no espanta…

la madre del torero está rezando.

Jaime Silva Gutiérrez

Author: Jaime Silva Gutiérrez