Están programadas corridas en Aranjuez, San Sebastián de los Reyes y Valdetorres del Jarama

Exteriores de la plaza de Las Ventas. JUANJO MARTÍN / EFE

La Comunidad de Madrid podría anunciar hoy la reducción al 50 por ciento del aforo de los festejos taurinos, establecida desde el pasado 5 de julio en el 75 por ciento cuando el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso acordó una desescalada suave de distintas actividades públicas.

Esta decisión supondría en la práctica la autorización de los tres festejos programados en distintas localidades madrileñas: el día, 4, en Aranjuez, una corrida concurso de ganaderías con Daniel Luque como único espada; el día 5, en San Sebastián de los Reyes, con toros de Victoriano del Río, para Morante de la Puebla, El Juli y José María Manzanares, y el 11, en Valdetorres del Jarama, donde Daniel Luque, Román y José Garrido lidiarán toros de Sánchez Arjona.

Esta podría ser la respuesta de la Comunidad de Madrid a la decepción generalizada que ha supuesto para el sector taurino la suspensión de la feria de Alcalá de Henares veinticuatro horas antes de su inicio por “prudencia” ante la pandemia, que ha generado fuertes críticas a la presidenta, quien ha reiterado su apoyo a la fiesta y ha pedido disculpas a los taurinos.

Los tres festejos citados serían los primeros que se celebrarían en la región desde la aprobación del estado de alarma. A mediados de julio, se anunció la reaparición de Javier Cortés tras la gravísima lesión que sufrió en un ojo el 15 de septiembre de 2019 en Madrid. La corrida, prevista para el 8 de agosto en Miraflores de la Sierra a beneficio de una residencia de ancianos, fue suspendida horas antes de su inicio por un brote de coronavirus en la localidad.

Por otra parte, se desconoce hasta el momento si esta nueva norma autonómica pudiera afectar a la celebración de festejos en la plaza de Las Ventas, que no ha abierto sus puertas en toda la temporada.

El pasado 11 de junio, Isabel Díaz Ayuso se reunió con una representación de toreros, ganaderos y empresarios, encabezados por Victorino Martín, y anunció que “si las circunstancias sanitarias lo permiten, la intención del Gobierno regional es poder celebrar la Feria de Otoño así como un concierto o una corrida benéfica para la Fiesta Nacional, el 12 de octubre, con un objetivo doble: homenajear a los profesionales, tanto de la sanidad pública como la privada, y reportar los beneficios a proyectos encaminados a la recuperación tras la pandemia”.

Posteriormente, el 21 de julio, la empresa Plaza-1, adjudicataria de la gestión de la plaza de toros de Las Ventas en Madrid, emitió un comunicado en el que anunciaba “la suspensión sine die de las corridas y las novilladas” en este histórico recinto de la capital, propiedad de la Comunidad de Madrid.

Plaza-1 aseguraba entonces que “ante la imposibilidad de garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias” impuestas por la Consejería madrileña de Sanidad, “se prorroga la suspensión de los festejos taurinos hasta que se den las condiciones necesarias que garanticen totalmente la seguridad de los espectadores”.

En aquellas fechas, la Comunidad de Madrid permitía organizar festejos taurinos con un aforo máximo del 75 por ciento, pero los empresarios Rafael García Garrido y Simón Casas decidieron mantener cerradas las puertas del coso de la capital.

Author: Antonio Lorca/El País